Actividad 1
Opción 2 (Para reflexionar): Tome una de las consideraciones propuestas en el apartado: Para reflexionar, del material del curso de la unidad 1.
EL DOCENTE DEL SIGLO XXI
“Estamos ante el principio de una nueva etapa en la formación educativa. Las nuevas aplicaciones tecnológicas, cursos online y clases virtuales se convierten en la alternativa a las tradicionales academias”
El mejor Docente es aquel que trata de realizar en sí mismo lo que trata de realizar en los demás (Demóstenes).
Las transformaciones que está viviendo el mundo contemporáneo en
materia económica, social, política y cultura, aunado a los grandes
avances de la ciencia y la tecnología en estos tiempos ha producido un
nuevo contexto socio histórico, donde la sociedad humana cada día debe
asumir los nuevos retos que le impone la sociedad de la información y el
conocimiento.
Estas exigencias provocadas por esta nueva sociedad del conocimiento
ha tocado a las universidades y a todos sus miembros en el mundo, todos
estos procesos continuos de cambio ha producido la necesidad de
formularse una nueva visión, sobre el papel del docente y los retos que
estos deben asumir al igual que las universidades en el siglo XXI.
Toda acción del Docente ha exigido una transformación profunda y
trascendental a lo largo de la historia de la educación. La educación de
cara a los tiempos modernos se fundamenta en el ideal de
perfeccionamiento tanto del hombre como de la sociedad.
El Docente debe de estar consciente de su rol. Su tarea principal es
educar a sus alumnos y su gestión debe estar centrada en el desafío que
con lleva transmitir un cumulo de contenidos a cada alumno. A través de
los tiempos el Docente es visto como un modelo de la sociedad, por lo
cual en la actualidad y tiempos venideros el docente debe estimular en
el educando el desarrollo físico, emocional, intelectual, social, ético y
espiritual. Por lo tanto esta situación merece una especial atención
puesto que el papel del docente del siglo XXI, será cada vez más
complejo; es importante resaltar que este debe responder a su propia
especificidad histórica, cultural y los espacios geográficos que la
rodean en las dimensiones ética, política, culturales, económica,
jurídica que le sean de su competencia; en este sentido podemos señalar
que la universalidad y los docentes tienen la misión de estar al
servicio de los intereses del país, esto con el fin de promover cambios y
desarrollo para la búsqueda del bienestar colectivo de la sociedad.
Las competencias del docente del siglo XXI están experimentando
cambios constantes, cambios que estamos presenciando día a día, estos
diversos procesos sociales, políticos, tecnológicos y económicos, están
produciendo en el mercado laboral internacional, nacional y local con
nuevas competencias profesionales, donde los nuevos docentes
universitarios del siglo XXI, deben reunir una serie de características,
habilidades y experiencias para lograr un espacio oportuno en esta
sociedad de la información, el conocimiento y del talento humano.
En medio de estos grandes avances, el mundo laboral educativo ha
cambiado su esquema, cada día se hace más complejo y explosivo, porque
las demandas y los estándares en la calidad educativa universitaria
necesitan contar con equipo de gestión en lo interno de su estructura de
organización a profesionales proactivos, eficientes, creativos que
acepten los cambios y los retos de las nuevas prácticas y las exigencias
del mercado laboral global.
El docente del siglo XXI, este debe poseer un conjunto de competencias tales como:
I. Ética y valores
II. Autocritico
III. Visión sistemática
IV. Empatía- sinergia
V. Aprendizaje continuo y situacional
VI. Orientador
VII. Hermeneuta
VIII. Comunicación
IX. Trabajo en equipo
X. Aprendizaje
XI. Humanista
XII. Acompañante
XIII. Autodidacta
XIV. Liderazgo
XV. Conocimiento de las Tics
XVI. Motivación
XVII. Facilitador
II. Autocritico
III. Visión sistemática
IV. Empatía- sinergia
V. Aprendizaje continuo y situacional
VI. Orientador
VII. Hermeneuta
VIII. Comunicación
IX. Trabajo en equipo
X. Aprendizaje
XI. Humanista
XII. Acompañante
XIII. Autodidacta
XIV. Liderazgo
XV. Conocimiento de las Tics
XVI. Motivación
XVII. Facilitador
Estas competencias deben estar presentes en el docente del futuro que
aspira a incorporarse de forma efectiva al proceso de cambio y
transformación al nuevo mercado laboral en la sociedad de la información
y el conocimiento.
La nueva sociedad de la información, conocimiento y del talento
humano, resalta la información del valor del conocimiento, tanto tácito
como explícito, esto ha conllevado a las universidades y a su gente a
repensar y a construir estrategias afectiva para captar a los mejores
con el objetivo de fortalecerse y hacerse más competitivas para
posicionarse de forma efectiva n el mundo académico.
Las universidades hoy en día están experimentando cambios producto de
una nueva concepción filosófica que comienza a gestarse por el nuevo
proceso revolucionario y la nueva visión del modelo educativo nacional.
Por tal razón, la nueva realidad exige a las universidades nacionales
y privadas a todos sus docentes a desmontar la vieja visión
tradicionalista para darle paso a la nueva propuesta revolucionaria que
se sustenta en el tercer motor que es moral y luces educación con
valores socialistas. Su implementación viene a detener de manera firme
el proceso de descomposición social, a raíz de la falta de un sistema de
educación cívico y humanista que nos hubiese llevado a tener un modelo
de sociedad en el cual tuviese prioridad la calidad de vida de los
ciudadanos por encima de criterios mercantilistas.
En este nuevo contexto, el docente superior debe tener como premisa
filosófica el valor moral como fuente para perfeccionar al hombre en
cuanto a ser hombre, en su voluntad, en su libertad, en su razón, el
valor moral nos llevara a construir a un hombre más crítico y humano.
Dicha hermenéutica permite penetrar en la esencia de los procesos y
fenómenos de la naturaleza, sociedad y el pensamiento al ofrecer un
instrumento metodológico para su interpretación desde niveles de
comprensión, explicación e interpretación que desarrolle la construcción
del conocimiento para su aplicación en la vida social. El nuevo rol del
docente debe tomar en cuenta la hermenéutica en sus perspectivas de
desarrollo:
La interpretación totalizadora en nuestro caso del sujeto que abarque
desde el conocimiento preliminar de éste hasta su observación,
comprensión, explicación e interpretación de enfoques y teorías.
La visión detallada de sus componentes o configuraciones que releven
sus principales rasgos, cualidades y relaciones esenciales, pero siempre
desde esa perspectiva globalizadora de ese sujeto.
El docente del siglo XXI debe ser un gestor de conocimiento
compartido donde las partes involucradas en el proceso de enseñanza y
aprendizaje se geste a través de la empatía y la sinergia.
Este docente debe poseer competencias generales y especializadas con
el objetivo de dinamizar de forma efectiva el proceso compartido de
enseñanza y aprendizaje.
No hay comentarios:
Publicar un comentario